Una investigadora británica citada en un artículo reciente del periódico Folha de S. Paulo afirmó que la Antártida era un “paraíso tropical” hace cerca de 40 millones de años (según la cronología evolucionista, evidentemente). Jane Francis, del Colegio de Medio Ambiente de la Universidad de Leeds, afirma que el continente helado, que hoy tiene una capa de cuatro kilómetros de hielo, fue una región de clima caliente y fauna rica. “Durante la mayor parte de la historia geológica de la Antártida la región estaba cubierta por bosques y desiertos, un lugar que tenía un clima caliente”, dijo Francis. “Muchos animales, incluyendo dinosaurios, vivían en la región. Fue en el pasado geológico reciente cuando el clima se enfrió”, agregó.

En 2008, científicos americanos y británicos anunciaron haber descubierto nuevos bosques fósiles de supuestos 300 millones de años en minas de carbón en Illinois, en los Estados Unidos. De acuerdo con el artículo publicado en el sitio de la BBC Brasil, la antigua vegetación, hoy transformada en roca, es el remanente de los primeros bosques tropicales del mundo.

Según el paleontólogo Howard Falcon-Long, de la Universidad de Bristol, “el bosque […] es dominado por árboles de musgo altos, gigantes”. Pero, entonces, por algún motivo, “todo el sistema entra en colapso y se reorganiza, es sustituido por una vegetación de helechos y hierbas, un ecosistema completamente diferente”, completa. Un ecosistema devastado y sustituido por otro inicialmente de plantas menores… Hace pensar.

Según el equipo liderado por los investigadores, algunos bosques llegan a desparramarse por 10 mil hectáreas – el tamaño de una ciudad. Ellos ya habían anunciado un descubrimiento semejante en el 2007. De allá para acá, otros cinco bosques fueron descubiertos.

De acuerdo con la BBC, los científicos dijeron haber encontrado los bosques en capas, unos sobre los otros. “Para ellos, el terreno antiguo experimentó repetidos periodos de hundimientos e inundaciones, que enterraron los bosques en una secuencia vertical”, dice el artículo. ¿O habría sido una única catástrofe hídrica la responsable por esa superposición, con tanta cantidad de vegetación?

La verdad es que, según la Biblia, todo el planeta fue originalmente creado como un inmenso jardín, con extensos bosques que, durante y después del diluvio, terminaron transformándose en enormes depósitos de carbón. Y eso está de acuerdo con los recientes descubrimientos.

De acuerdo con el Dr. Clyde Webster Jr., “el proceso actual más semejante al de la formación de carbón es la formación de turba. Turba es el material orgánico marrón oscuro a negro producido por la descomposición parcial de musgos, árboles y otras plantas que crecen en pantanos y brezales. Los científicos estiman que serían necesarios de 0,6 a 6,1 metros de turba para formar 0,3 metros de carbón. La variación de valores depende del tipo de carbón. Si tomamos un promedio de 3 metros de turba para formar 0,3 metros de carbón, serían necesarios 91 metros de turba para producir una capa de carbón con 9,1 metros de espesor. Hay pocas turberas, charcos o pantanos en cualquier lugar del mundo que alcancen una profundidad de 30 metros. ¿Cómo podrían las turberas explicar filones de carbón de 91 metros?” (Clyde L. Webster Jr., A Perspectiva de um Cientista Sobre a Criação e o Dilúvio [La Perspectiva de un Científico Acerca de la Creación y el Diluvio], p. 20).

Por Michelson Borges